Sobre la desaparición de las abejas y qué puedes hacer al respecto

  • by
Observando meliponas

Por Helga Geovannini

La siguiente pregunta me la hacen muy seguido: ¿es verdad que las abejas están desapareciendo? La respuesta tiene muchos matices pero desafortunadamente sí existe una disminución de estos polinizadores a nivel mundial.

La existencia de las abejas y otros polinizadores refleja la calidad de un ecosistema. Si desaparecen, todos los organismos son afectados: microorganismos, plantas, animales y personas. Al principal fenómeno de desaparición de abejas se le conoce como el síndrome de colapso de colonias (Colony Collapse Disorder CCD en inglés). Hay varios factores que lo provocan, siendo el principal el uso de pesticidas y fertilizantes químicos, como lo muestra un estudio de investigadores de la Universidad de Harvard (Lu et al., 2014).  En Yucatán y varios estados de México se han reportado pérdidas importantes de colmenas en los últimos años. La situación en Asia, Europa y Norteamérica es incluso más alarmante.

El avance del síndrome de colapso de colonias ha tenido un impacto tremendo en la economía de varios países. En China por ejemplo, este fenómeno ha obligado a las personas a llevar a cabo la polinización manual de las plantaciones de perales, práctica que anteriormente los insectos hacían de forma natural hasta que fueron eliminados por el uso de plaguicidas. Este fenómeno por otra parte, ha generado algunos emprendimientos e ideas alternativas para la polinización, como por ejemplo la reproducción y venta del abejorro Bombus terrestris o el desarrollo de la abeja robótica. ¿Pero no sería más coherente y sustentable cuidar del ambiente para que los polinizadores subsistan?

Se ha dado mucha atención a la abeja común Apis mellifera por su notable capacidad de polinización y por la producción de la miel. Pero se desconoce de manera general el impacto que están sufriendo otros polinizadores como mariposas, abejorros, escarabajos e incluso otras especies de abejas. En Yucatán, existen 17 especies nativas de abejas sin aguijón. Una de ellas, la Melipona beecheii o xunáan kaab fue domesticada desde tiempos ancestrales por los mayas. Este aprovechamiento continuó durante la época colonial con un fuerte impulso que decayó con la introducción de la abeja del género Apis a principios del siglo XIX. A partir de entonces y hasta la fecha, la miel convencional se volvió uno de los principales productos de exportación de la región, desplazando completamente a la miel de la melipona. Tanto las meliponas como la meliponicultura están en vías de desaparición (Villanueva-González et al., 2005). Y desafortunadamente lo mismo está sucediendo con otras abejas nativas en distintas partes del mundo.

De esta forma, la conservación de los polinizadores es un asunto para poner mucha atención ya que es un elemento clave para asegurar nuestras cosechas y la calidad de nuestro ambiente. Después de tener varias experiencias al respecto hay 3 acciones que me han funcionado, y que puedes llevar a cabo para conservar las abejas en tu localidad.

Sembrar plantas melíferas

Sembrar plantas con flores que atraen a las abejas es de gran beneficio. Lo mejor es sembrar árboles, pero si no se cuenta con mucho espacio, incluso el más pequeño arbusto hace una diferencia. Hay muchos espacios accesibles que se pueden aprovechar en nuestra casa: las paredes, las cercas, las fachadas de las construcciones, los techos e incluso otros árboles (si no les perjudica). La enredadera flor de San Diego (Antigonon leptopus) es un buen ejemplo. Esta planta florece todo el año, atrae a distintos tipos de abejas y abejorros, que aprovechan el néctar cuando no hay floración de otras especies y además es muy bonita. Otras plantas que atraen a las abejas nativas en clima tropical (además de las hortalizas del huerto) y que no requieren tanto espacio son la lipia (Lippia virgata), dormilona (Mimosa pudica) o guayaba (Psidium guajava).

Criar abejas

Otra opción viable es criar abejas. Lo óptimo es criar las especies de la región. En Yucatán los mayas aprecian esta abeja, la cuidan y cada año extraen miel y cera, sobre todo con fines medicinales. Ya que la melipona carece de aguijón su cuidado es relativamente fácil, una vez que se aprende cómo hacerlo. Cada región cuenta con sus propias abejas nativas, muchas de las cuales se pueden criar, o incluso armarles “casitas” para que vivan sin que necesariamente haya que extraer su miel. De esta manera aseguramos en lo posible la polinización de nuestros cultivos y favorecemos la conservación de estas especies.

Informar y comunicar

Es además muy importante difundir sobre la importancia de los polinizadores. Se suele ver a los insectos, y más a las abejas, como amenazas. Existe la idea de que los insectos son perjudiciales y que lo primero que hay que hacer al ver uno es matarlo. Desde 2016 a 2019 participé en un programa en el que se da a conocer las abejas meliponas a niñas y niños de entre 3 a 16 años de Yucatán. El objetivo es que tengan colmenas en sus escuelas, y a través del cuidado y observación, aprendan sobre estos polinizadores y su importancia ambiental. Como parte de este programa, se aplicó una encuesta de entrada. La primera pregunta es si conocían a las abejas meliponas, y el 86% de los más de mil niños y niñas encuestados contestaron que no. El punto es que es difícil proteger lo que se desconoce. El que se conozca este insecto (y otros más) sirve para su cuidado, que se traduce en afectar menos su hábitat, sembrar plantas, usar menos insecticidas, cuidar las colmenas silvestres que hay y apreciar su miel.

Finalmente, es pertinente decir que al ver las noticias alarmantes sobre los cambios desfavorables que está sufriendo nuestro planeta, se puede tener un sentimiento de impotencia y decepción. Sin embargo, muchísimas personas también están haciendo cosas muy positivas y no salen tanto en las noticias. Espero que estas experiencias te sean de utilidad. Cada persona puede hacer bastante para frenar la desaparición de las abejas y otros polinizadores.

Referencias

Lu, Chensheng, K M Warchol y R A. Callahan (2014) Sub-lethal exposure to neonicotinoids impaired honey bees winterization before proceeding to colony collapse disorder. Bulletin of Insectology 67 (1): 125-130.

Villanueva-Gutiérrez, R; D Roubik, W Colli Ucan (2005) Extinction of Melipona Beecheii and Traditional Beekeeping in the Yucatán Peninsula. Bee World 86(2):35-41.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *